Durante los meses más fríos del año, Mendoza se transforma en un verdadero paraíso invernal. Ubicada al pie de la Cordillera de los Andes, esta ciudad es uno de los destinos más elegidos por quienes buscan disfrutar del aire de montaña, el vino y la nieve. En invierno, entre junio y septiembre, las precipitaciones son escasas, lo que permite recorrer la provincia sin lluvias y con temperaturas que oscilan entre los 10 °C durante el día y bajo cero por las noches.
Tanto si viajas en familia como en pareja o con amigos, el turismo en Mendoza en invierno ofrece una propuesta única que combina aventura, descanso y paisajes de postal. La cercanía a los centros de esquí, las excursiones a la cordillera, los viñedos y termas hacen de esta provincia un destino completo para vivir las vacaciones como más te guste.
Mendoza en Invierno: ¿qué actividades te esperan?
La oferta turística de Mendoza en esta época es tan amplia como diversa. Desde quienes buscan aventura en la nieve hasta quienes prefieren experiencias más relajadas, el destino tiene una gran variedad de actividades.
Además, el invierno suma un encanto particular a los paisajes mendocinos, que se vuelven protagonistas perfectos para recorridos panorámicos, excursiones y escapadas con un toque diferente.
Aventura en la nieve y deportes invernales
El invierno en Mendoza ofrece escenarios espectaculares para los amantes del aire libre y la adrenalina. Uno de los destinos más reconocidos es el centro de esquí Las Leñas, ubicado en plena Cordillera de los Andes, cerca de San Rafael.
Con más de 7.500 hectáreas de superficie esquiable, 30 pistas y 14 medios de elevación, es ideal tanto para esquiadores experimentados como para quienes buscan divertirse en familia. Además, es el único centro de Sudamérica con esquí nocturno en ciertas fechas, sumando una experiencia inolvidable bajo las estrellas.
Para quienes buscan una experiencia más recreativa o están dando sus primeros pasos en la nieve, el Parque de Nieve Los Puquios es una excelente alternativa. Este parque está diseñado para el público familiar y principiantes, con zonas de trineos, tubing y clases de esquí, además de propuestas gastronómicas y servicios completos.
La aventura también se vive a pie en el Parque Provincial Aconcagua, un área protegida donde se puede hacer trekking hasta miradores naturales que ofrecen vistas impresionantes del pico más alto de América. Durante el recorrido se pueden ver cóndores andinos y caminar hacia sitios como la laguna Los Horcones.
Otra excursión imperdible es la de Alta Montaña, que recorre la Ruta Nacional 7 y permite conocer lugares como el embalse de Potrerillos, el Puente del Inca y el mirador del Aconcagua.
Las cabalgatas por la zona de Lunlunta completan la propuesta de aventura. Se trata de una experiencia tranquila que permite conectar con la naturaleza a caballo, recorriendo cerros cubiertos de nieve y respirando el aire puro de la montaña.
Enoturismo y gastronomía
La Ruta del Vino es uno de los grandes atractivos de la región y se puede disfrutar durante todo el año. En invierno, aunque las viñas se encuentren en etapa de poda, las bodegas continúan ofreciendo visitas guiadas, degustaciones, almuerzos maridados y otras experiencias únicas en entornos cálidos y acogedores.
Las regiones de Luján de Cuyo, Maipú y el Valle de Uco albergan tanto bodegas históricas como propuestas boutique que combinan arquitectura, arte, vino y paisajes imponentes.
También se puede disfrutar de la gastronomía mendocina típica de invierno, con platos como locro, empanadas caseras, guisos y carnes a la llama. Muchos restaurantes y bodegas ofrecen menús especiales maridados con vinos locales, resaltando los sabores regionales en ambientes ideales para resguardarse del frío.
Relax y bienestar en termas y spas
El invierno mendocino también invita al descanso. Las aguas termales se transforman en una de las opciones más buscadas por quienes desean relajarse y recuperar energías.
Las Termas de Cacheuta son una de las más reconocidas de la provincia, con un spa y parque termal que permiten sumergirse en piletas al aire libre con vistas a la cordillera, mientras se disfruta de circuitos de hidroterapia y masajes.
Además, existen otras alternativas menos conocidas como las Termas de Los Molles o Challao, donde el clima seco y templado se combina con propuestas de bienestar.
¿Dónde alojarse en Mendoza para disfrutar del invierno?
A la hora de planificar unas vacaciones en Mendoza, el alojamiento cumple un rol clave para complementar cada experiencia. Esplendor Mendoza by Wyndham es una opción que combina comodidad, servicios de calidad y una excelente ubicación para quienes desean disfrutar del invierno en la provincia.
Situado en Maipú, sobre la reconocida Ruta del Vino y a solo 15 minutos del centro, el hotel se encuentra dentro del complejo Arena Maipú, un espacio que reúne entretenimiento, gastronomía y propuestas culturales para todo el año. Su ubicación permite acceder fácilmente a bodegas, viñedos, actividades al aire libre y atracciones turísticas de la zona.
Cada rincón está pensado para ofrecer una experiencia estética y funcional, ideal para descansar luego de un día de recorridos.
Después de una jornada en la nieve o explorando bodegas, nada mejor que relajarse en su spa con piscina climatizada, sauna y masajes. Durante el verano, también se puede disfrutar de una piscina al aire libre.
Hospedarse en Esplendor Mendoza permite vivir la ciudad desde un lugar cómodo, conectado y con todo lo necesario para una estadía placentera.




